En esta epoca pasaba las horas de juegos con mis amigos Joan el Pescatero (sus padres tenian una pescateria) y con Antonio el de la portera. Basicamente despues de clase nos pasabamos las horas jugando en la calle, ya fuera a fútbol, al escondite o mentiendonos en las diferentes obras en construcción que habian en aquellos momentos.
Eran dos chavales estupendos, cuando no los iba a buscar yo, venian ellos. Daba igual que fuera verano o invierno, siempre estabamos en la calle.
En nuestra calle habian muchos mas niños y adolescentes, pero con ellos dos era con quien mas jugaba. Podiamos pasar horas y no molestar a nadie. Respetabamos mucho a todas las personas y cosas del mobiliario urbano.
Ya en esta epoca y por la curiosidad que yo tenia, entraba en todos los nogocios que pudieran enseñarme algo, por ejemplo la carpinteria del Sr. Casas. Cuando mis amigos no estaban por la razon que fuera, yo iba a la carpinteria y me enseñaban cosas, alguna vez llegue a construir una silla pequeñita de un taco de madera; además solia ayudarles a limpiar la carpinteria, quitandole el polvo a las máquinas o barriendo el local. Siempre me daban una propina que me servia para comprar chuches y las compartia con mis amigos.
Otra cosa que habitualmente hacia, era ir a comprar cualquier cosa que me pidieran las vecinas. Podia ser arroz, azucar, aceite; cualquier cosa y siempre acababa con una pesetas como premio.
Era un crio que estaba muy bien considerado por los vecinos, principalmente por mi educación y respeto hacia todas las personas. Podía encargarme de cuidar de niños más pequeños que yo, ya que sus padres confiaban plenamente en mi.
Siempre fui un niño muy adaptable a todo y jamás genere ningun conflicto. Bueno, si, una vez rompi un cristal de casa de un vecino jugando al futbol den la calle y en lugar de quedarme y dar explicaciones, sali corriendo a esconderme a casa.
El vecino, como es logico vino a casa a hablar con mis padres y la verdad es que se porto muy bien conmigo, solo le dijo a mis padres lo que habia pasado y eso no le gusto, pero a partir de ahi, nuestra convivencia mejoro muchisimo.
Cuando estaba en casa y no salia a jugar con mis amigos, podia pasarme largas horas realizando dibujos. Especialmente me gustaban copiar de comics del momento. En casa mis padres estaban viento la television y yo era capaz de dibujar y ver la tele sin perderme detalle de las dos cosas. Era muy curioso con todo lo que sucedia a mi alrededor.
Eran dos chavales estupendos, cuando no los iba a buscar yo, venian ellos. Daba igual que fuera verano o invierno, siempre estabamos en la calle.
En nuestra calle habian muchos mas niños y adolescentes, pero con ellos dos era con quien mas jugaba. Podiamos pasar horas y no molestar a nadie. Respetabamos mucho a todas las personas y cosas del mobiliario urbano.
Ya en esta epoca y por la curiosidad que yo tenia, entraba en todos los nogocios que pudieran enseñarme algo, por ejemplo la carpinteria del Sr. Casas. Cuando mis amigos no estaban por la razon que fuera, yo iba a la carpinteria y me enseñaban cosas, alguna vez llegue a construir una silla pequeñita de un taco de madera; además solia ayudarles a limpiar la carpinteria, quitandole el polvo a las máquinas o barriendo el local. Siempre me daban una propina que me servia para comprar chuches y las compartia con mis amigos.
Otra cosa que habitualmente hacia, era ir a comprar cualquier cosa que me pidieran las vecinas. Podia ser arroz, azucar, aceite; cualquier cosa y siempre acababa con una pesetas como premio.
Era un crio que estaba muy bien considerado por los vecinos, principalmente por mi educación y respeto hacia todas las personas. Podía encargarme de cuidar de niños más pequeños que yo, ya que sus padres confiaban plenamente en mi.
Siempre fui un niño muy adaptable a todo y jamás genere ningun conflicto. Bueno, si, una vez rompi un cristal de casa de un vecino jugando al futbol den la calle y en lugar de quedarme y dar explicaciones, sali corriendo a esconderme a casa.
El vecino, como es logico vino a casa a hablar con mis padres y la verdad es que se porto muy bien conmigo, solo le dijo a mis padres lo que habia pasado y eso no le gusto, pero a partir de ahi, nuestra convivencia mejoro muchisimo.
Cuando estaba en casa y no salia a jugar con mis amigos, podia pasarme largas horas realizando dibujos. Especialmente me gustaban copiar de comics del momento. En casa mis padres estaban viento la television y yo era capaz de dibujar y ver la tele sin perderme detalle de las dos cosas. Era muy curioso con todo lo que sucedia a mi alrededor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario