martes, 4 de mayo de 2010
El momento actual
martes, 27 de abril de 2010
Juegos y alegrias
Eran dos chavales estupendos, cuando no los iba a buscar yo, venian ellos. Daba igual que fuera verano o invierno, siempre estabamos en la calle.
En nuestra calle habian muchos mas niños y adolescentes, pero con ellos dos era con quien mas jugaba. Podiamos pasar horas y no molestar a nadie. Respetabamos mucho a todas las personas y cosas del mobiliario urbano.
Ya en esta epoca y por la curiosidad que yo tenia, entraba en todos los nogocios que pudieran enseñarme algo, por ejemplo la carpinteria del Sr. Casas. Cuando mis amigos no estaban por la razon que fuera, yo iba a la carpinteria y me enseñaban cosas, alguna vez llegue a construir una silla pequeñita de un taco de madera; además solia ayudarles a limpiar la carpinteria, quitandole el polvo a las máquinas o barriendo el local. Siempre me daban una propina que me servia para comprar chuches y las compartia con mis amigos.
Otra cosa que habitualmente hacia, era ir a comprar cualquier cosa que me pidieran las vecinas. Podia ser arroz, azucar, aceite; cualquier cosa y siempre acababa con una pesetas como premio.
Era un crio que estaba muy bien considerado por los vecinos, principalmente por mi educación y respeto hacia todas las personas. Podía encargarme de cuidar de niños más pequeños que yo, ya que sus padres confiaban plenamente en mi.
Siempre fui un niño muy adaptable a todo y jamás genere ningun conflicto. Bueno, si, una vez rompi un cristal de casa de un vecino jugando al futbol den la calle y en lugar de quedarme y dar explicaciones, sali corriendo a esconderme a casa.
El vecino, como es logico vino a casa a hablar con mis padres y la verdad es que se porto muy bien conmigo, solo le dijo a mis padres lo que habia pasado y eso no le gusto, pero a partir de ahi, nuestra convivencia mejoro muchisimo.
Cuando estaba en casa y no salia a jugar con mis amigos, podia pasarme largas horas realizando dibujos. Especialmente me gustaban copiar de comics del momento. En casa mis padres estaban viento la television y yo era capaz de dibujar y ver la tele sin perderme detalle de las dos cosas. Era muy curioso con todo lo que sucedia a mi alrededor.
jueves, 22 de abril de 2010
La vida continua
HISTORIAS DE UN DON NADIE
Hasta ese momento mis dos hermanas fueron las reinas de la casa, Clara y María Asunción. La primera tenía diez años más que yo y la segunda cuatro. Evidentemente de esa época de mi vida no me acuerdo absolutamente de nada, lo poco que sé, es por las historias que me fueron contado mis padres a lo largo de los años. Bueno, de alguna cosa me acuerdo, pero debería ser alrededor de los dos añitos. Mi hermana Clara me trataba como si fuera su muñeco y siempre estaba jugando conmigo, me pintaba los labios cuando mi madre no la veía, me ponía faldas, me desnudaba, en fin todo lo que os podáis imaginar. Por otro lado María Asunción no me hacia ni caso y si que generaba bastantes problemas especialmente con los estudios y la comida. Sobre esta edad, ya habia nacido mi hermano Jordi, el cual provoco los primeros problemas graves en el seno familiar motivado por los celos que tenia mi hermana pequeña. Yo sin embargo, por lo que mi madre me explicaba, lo quería mucho y siempre estaba preocupado por que no le faltara nada. Cuando estaba en su cuna, solia ir a verlo muy a menudo y si el chupete se le habia caido, yo se lo ponia nuevamente. Es hoy, y aun recuerdo perfectamente la forma de la cuna y el color. Era la cuna que habiamos utilizado todos los hermanos y la ubicación perfectamente definidad de donde se encontraba en casa de mis padres.
En fin, lo que parecia que podria ser fantastico un día se torcio y paso lo que no debia haber pasado. Mi hermano Jordi fallecio a la edad de 12 meses. Como imaginareis, provoco un gran dolor en mi casa. Yo personalmente no lo vivi, al irme a casa de unos tios mios unos días. Pero esos recuerdos hoy siguen vivos en mi mente y posiblemente relacionado con las cosas que fui viviendo con mi madre.